Periódico Digital de República Dominicana

Las opciones para estabilizar a Haití

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Haití recorre hoy la peligrosa vertiente enjabonada por facinerosos organizados en pandillas delincuenciales que secuestran sobre todo niños, mujeres y hombres

Haití, un conglomerado habitado en un 95% por diferentes etnias africanas, con antiguas aspiraciones de país, luego evolucionar a nación, aunque alega constituir las dos razones políticas, e inclusive ocupar un asiento con esas normativas en las Naciones Unidas, presenta en los últimos meses, más que en cualquier jalonar de su inestable y sangriento pretérito, una absoluta, penosa y peligrosa referencia de desintegración, desorden e ingobernabilidad.

Por: Ubi Rivas

Luego de proclamar la independencia de Inglaterra en 1776 surgiendo los Estados Unidos, Haití es el segundo país del continente americano en independizarse de sus colonizadores y sojuzgadores franceses, que se ensañaron con increíbles, horribles y repugnantes crueldades contra sus colonizados, en vez de tratarlos como personas y no peor que las bestias, hasta el extremo que forzaron una cruentísima rebelión en función de vendetta independentista que culminó el 18 de noviembre de 1803 en la batalla de Vertieres, liderada por Jean Jacques Dessalines, primera gran batalla contra la esclavitud de la raza africana en América.

Haití recorre hoy la peligrosa vertiente enjabonada por facinerosos organizados en pandillas delincuenciales que secuestran sobre todo niños, mujeres y hombres, exigiendo rescates millonarios en dólares, ante la impotencia o componenda por miedo o por otras opciones corruptas, de la ineficiente y sin autoridad llamada Policía Nacional.

Voces provenientes de diferentes sectores haitianos, informan, muy seguros, en relación al contubernio de sectores poderosos de economía haitiana y la PN con las bandas delincuenciales, que alegan, usan como mecanismo de chantaje con propósitos individuales, muy distantes a las genuinas conveniencias de la fragmentada sociedad haitiana.

El caos en haití se sucede uno tras otro por cualquier justificación

El panorama integral haitiano potencializó su caída libre a la desintegración y el abisal caos, cuando el 7 de julio de 2021 se produjo el magnicidio del presidente Jovenel Moise, a cuatro meses del hecho, aún sus actores permanecen en los tenebrosos recovecos del misterio, pese sectores haitianos señalan actor intelectual del magnicidio al conocido empresario haitiano Joseph Baden, sin que autoridad alguna requiera su presencia a la fiscalía de Puerto Príncipe.

Voces de varios sectores de la asediada sociedad haitiana señalan involucrado en el magnicidio al presidente Moise, al mismísimo primer ministro designado, Ariel Henry, quien rechaza acudir a la fiscalía, no obstante orden de presentación.

Cuando los entonces presidentes Bill Clinton y Bertrand Aristide acordaron en 1994 desmovilizar al pequeño Ejército haitiano, nunca completaron el esquema con el desarme, y esas amas difusas y profusas, son las que disponen las bandas criminales de facinerosos que postran en el terror a la sociedad haitiana, además que bastante de estas fluyen en función de mercado negro hacia nuestro país mediante las mafias con militares dominicanos del Cesfront, que alegan cuidan la frontera.

Ese conjunto de coordenadas descrito, motivan a reflexionar en relación a las precisas altas y urgentes quirurgias a aplicar sin demoras, tendentes a desbrozar los graves inconvenientes de ingobernabilidad que presenta la conturbada sociedad haitiana, hoy más saturadas de calamidades ante las cuales demuestra sentirse sola y abandonada por quienes pregonan ser amigos de Haití.

Primero

Cuando los presidentes Aristide y Clinton acordaron desmovilizar el Ejercito de seis mil soldados, concomitante fue creada, con los auspicios de Clinton, un organismo especial de las Naciones Unidas denominado MINUH, apocope de Misión Naciones Unidas-Haití, más la PNH, o Policía Nacional Haitiana.

Esa misma figura jurídica de mediación con miras a lograr estabilizar al convulso y desamparado conglomerado social africano, es posible reeditar, liderada por EEUU, que la historia demostró capaz de normalizar el escenario haitiano interviniendo 1916-1928.

Segundo

Otra opción liderada por la OEA, con apoyo de varios países del continente, con idénticos fines de estabilización, organización y financiamiento de obras estructurales sociales, en ambos casos, con una duración de 48 meses, organizando un proceso electoral, dotando de identidad a sus ciudadanos para acudir a un certamen creíble, transparente y aceptable por toda la población.

Tercero

Los servicios de inteligencia haitianos conocen, como acontece en todos los países, quienes son sus delincuentes, organizados en bandas o mafias, y en ese sentido, pagar denuncias donde se guarecen los dirigentes de bandas armadas que secuestran, violan niñas, exigen rescates, y proceder a eliminarlos como ratas inmundas que tienen en vilo a la sociedad haitiana.

Es el método que recurrió EEUU para liquidar a Saddan Hussein y a Ozama Bin Laden, acción de comando que definitivamente no sería nada gravoso implementar en una sociedad frágil, pequeña, fácilmente identificable, donde la miseria es el rasero común de ese conglomerado social que aspira con derecho a evolucionar país y nación de verdad, no de papel ni de voces empeñadas en serlo, sin serlo.

En una ocasión, el general ERD Joaquín Pou Castro (Nono), confesó al autor de este trabajo, si el presidente Joaquín Balaguer lo autorizaba, con un comando de 60 hombres, seleccionados a discreción suya, en cinco helicópteros Huey, capturaba Puerto Príncipe en menos de dos horas.

ubirivas30@gmail.com