Periódico Digital de República Dominicana

La Corte Suprema de EU amenaza con eliminar el aborto: ¿cuál sería el impacto?

0 107

«El aborto es un homicidio» y quien practica un aborto es un «sicario» que «mata»

papa Francisco

Por: Fernando Almánzar

¡Qué tal amigos, soy Fernando Almánzar, con un comentario desde Miami, especial para Dejando Huellas!

Un borrador filtrado hace poco de la Corte Suprema de Estados Unidos sugiere que, para finales de este verano, ese máximo tribunal podría anular el fallo de Roe vs. Wade, que en 1973 legalizó el derecho al aborto. Su derogación les devolvería a los estados la potestad de eliminar o ratificar el aborto.

Los estados donde las mujeres no podrán abortar

El lado conservador, que apoya la política «pro-vida» y que se opone al aborto, aplaudió con júbilo la posibilidad de que la Corte Suprema de Justicia elimine Roe vs. Wade; mientras que el ala liberal que promueve la posición «pro-elección» y respalda el derecho al aborto, rechazó el plan de manera enfática considerándolo como una violación a los derechos femeninos.

A nivel legal, la eliminación de Roe vs. Wade devolvería a los 50 estados del país la posibilidad de que cada uno de manera individual decida si autoriza o no el derecho al aborto.

Si el fallo de Roe vs. Wade es derogado expertos legales auguran que más de la mitad de los estados prohibirían o restringirían la posibilidad de realizarse un aborto, mientras que unos 19 lucharían para protegerlo.

El cambio de opinión del juez Alito

En el epicentro del debate está el giro de 180 grados que realizó el juez Samuel Alito en cuanto a su punto de vista sobre Roe vs. Wade. Si bien Alito es conservador y llegó al Tribunal Supremo tras ser nominado por un republicano (el expresidente George W. Bush), en el pasado éste había manifestado que respetaría la decisión promulgada por sus predecesores en 1973 que legalizó el derecho al aborto.

En enero de 2006, en su audiencia de confirmación ante el Senado, el juez Alito explícitamente afirmó: «Roe vs. Wade es un importante precedente de la Corte Suprema. Se decidió en 1973. Así que ha estado en los libros durante mucho tiempo. Ha sido impugnada en varias ocasiones (…) y la Corte Suprema ha reafirmado la decisión (…) Y creo que cuando se impugna una decisión y se reafirma, eso fortalece su valor».

Esta opinión de hace 16 años contradice por completo a la que Alito escribió en el documento filtrado de la Corte Suprema el pasado 2 de mayo, donde sostiene que «Roe vs. Wade debe ser anulado» porque según el magistrado, realizarse un aborto no es un derecho constitucional.

El fallo de «Roe estaba terriblemente equivocado desde el principio. Su razonamiento fue excepcionalmente débil y la decisión tuvo consecuencias perjudiciales. Y lejos de lograr un acuerdo nacional sobre el tema del aborto, ha inflamado el debate y profundizado la división», escribió Alito en el borrador, que es parte de una demanda que deberá ser decidida por el Tribunal Supremo entre finales de junio y principios de julio.

El factor Donald Trump

La realidad es que, más allá de la opinión se tenga sobre el aborto, el hecho de que la máxima autoridad judicial de la nación americana considere eliminarlo es el resultado de la tendencia ultraconservadora sembrada por el expresidente Donald Trump, incluso mucho antes de llegar a la Casa Blanca.

Un mes antes de las elecciones de noviembre de 2016, durante un debate contra su entonces rival demócrata, la exsenadora Hillary Clinton, Trump se declaró «pro-vida» y prometió que, de ser electo presidente, éste nombraría a magistrados conservadores precisamente para revocar Roe vs. Wade.

Trump cumplió su promesa y durante su cuatrienio tuvo la oportunidad de nombrar a tres jueces vitalicios en la Corte Suprema: Neil Gorsuch, Brett Kavanaugh y Amy Coney Barrett. La llegada de estos magistrados al Tribunal Supremo, el cual está compuesto por nueve jueces, inclinó la balanza judicial del país hacia la derecha: actualmente hay seis jueces de tendencia conservadora y tres liberales.

El aborto era legal en Estados Unidos

En medio de la batalla legal y social por el futuro del derecho al aborto, lo que muy pocos comentan (y mucho menos recuerdan) es que, durante una época, el aborto era legal en Estados Unidos.

En su libro «Cuando el aborto era un crimen» (1996), Leslie J. Reagan documentó que hasta el año 1880, el aborto era legal y se practicaba ampliamente en todo el país. Sólo era considerado ilegal cuando se producía el denominado «golpeado» o «quickening» en inglés, que es el término utilizado para describir cuando una mujer embarazada siente el feto moverse.

Regan señaló en su libro que ni siquiera la Iglesia Católica en aquel entonces creía que había «vida» antes de ese momento; contrario a la posición que sostiene actualmente de que la vida «empieza» en el momento de la concepción.

Antes del año 1880, continúa el libro, los medicamentos abortivos eran «un negocio próspero», y quienes querían regularlo estaban mayormente preocupados por la posibilidad de envenenamientos, y no por cuestiones morales, religiosas o políticas, insistió Reagan en su texto.

La Asociación Médica de Estados Unidos inició una cruzada en 1857 para ilegalizar el aborto; y 1873, el Congreso de Estados Unidos aprobó la Ley Comstock, que prohibió la venta de drogas para realizar abortos en todo el país.

Esto resultó en que ya para el 1880, el aborto se convirtiera en un procedimiento ilegal en la mayoría de los estados de la nación americana, a menos que fuese necesario para salvar la vida de la mujer.

Según Regan, la intención inicial para eliminar el aborto provino de los médicos que «querían deshacerse de la competencia», primordialmente parteras y homeópatas. De forma paralela, los líderes políticos de la época tenían que el aborto contribuyera a menos nacimientos entre mujeres blancas, en momentos cuando la sociedad americana estaba notablemente marcada por la segregación y discriminación racial.

No fue sino hasta la década de 1960, cuando el movimiento de liberación femenina ganó impulsó y puso a los derechos de reproducción como tema principal. Roe vs. Wade, la decisión de la Corte Suprema que legalizó el aborto en Estados Unidos ocurrió en 1973. Pero desde entonces, los estados han promulgado más de 1,000 leyes que limitan el acceso a este procedimiento.

Habrá que esperar a ver qué pasa para fines del verano cuando la Corte Suprema, compuesta por seis jueces conservadores y tres liberales, emita un nuevo fallo público sobre el tema.

Yo soy Fernando Almánzar, y a sí veo las cosas…

15 de mayo 2022

El caso Roe contra Wade o Roe vs. Wade es el nombre del caso judicial de 1973, por el cual la Corte Suprema de los Estados Unidos dictaminó que la Constitución de Estados Unidos protege la libertad de una mujer embarazada para elegir abortar sin excesivas restricciones gubernamentales

El caso Roe v. Wade reconfiguró la política estadounidense, dividiendo a gran parte de los Estados Unidos en movimientos a favor y en contra del aborto.