Periódico Digital de República Dominicana

Han desaparecido la mayoría de las librerías en Santo Domingo

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Por: Onorio Montás / 2 marzo, 2008

En los años sesenta, en Santo Domingo y principalmente en la zona Colonial, existían alrededor de 25 librerías. Hoy quedan seis a duras penas o, tal vez, por terquedad de los libreros, quienes entienden y creen que su negocio es una especie de apostolado, esto sin incluir los puestos de libros usados.

A las librerías tú le pones un letrero Se Vende y no encuentras a nadie a quien venderle, nadie las compra, desaparecen y mueren con sus dueños, no hay relevos, nos comenta amargamente una persistente dueña de librería, la doctora Virtudes Uribe, a quien no le han valido las peñas, tertulias y hasta convertirse en editora para poder subsistir con sus librerías.

La experiencia económica es amarga, reconoce, pero le ha producido muchas satisfacciones personales. Solo por eso persiste.

Y no es, sostienen otros libreros, por la gastada excusa de que el dominicano no lee, solo habría que ver en cualquier librería en un corto tiempo la cantidad de personas que buscan libros, principalmente estudiantes y padres. Es que están caros y a veces inalcanzables, sostienen los libreros que no hay una política de incentivo a la lectura, no hay una ley que norme y proteja al autor y al librero.

El año pasado el actual gobierno declaró el año 2007 como el Año del Libro y la Lectura, pero pasó sin pena y sin gloria, podría afirmarse sin temor a equivocación, solo hubo iniciativas del Despacho de la Primera Dama, que celebraró talleres de lectura en la mayoría de los pueblos del interior dirigidos a niños y jóvenes, concursos de lectura y comprensión y además se reinauguró la biblioteca Juan Sánchez Lamouth, la que es considerada como modelo. La biblioteca dispone de libros, revistas, bases de datos bibliográficas, textos completos en CD y DVD, servicios de información en línea a través del Internet, videos informativos y culturales.

Cuenta con una Ludoteca de niños con juegos, rompecabezas, bloques y espacio recreativo-cultural pensado para desarrollar la personalidad del niño a través del juego y el juguete, a la vez que se orienta a los padres sobre el uso de juguetes para el desarrollo de sus hijos.

¿La Izquierda libreros? En los convulsos doce años de Joaquín Balaguer, los partidos de izquierda y el pueblo en general vivieron algo así como la famosa película de François Truffaut Fahrenheit 451, difícil era traer un libro a nuestro país que a los organismos de seguridad no le pareciera un poquito comunista. Recuerdo que al llegar al poder Antonio Guzmán Fernández visité en su despacho al teniente general Rafael Adriano Valdez Hilario y me mostró la numerosa biblioteca que se había creado en la secretaría de las FF.AA con libros incautados en el aeropuerto y los allanamientos.  Un librero me narraba con amargura sus experiencias en los famosos doce años. En una oportunidad trajo de España unas 10 cajas de libros y cuando llegó a retirarlos al Aeropuerto Las Américas le dijeron que tenía que hablar con el coronel  Nin, jefe del J-2 en la terminal aérea. Y cuando  logró verlo, frente a él los libros estaban esparcidos en el piso, muchos de filosofía y literatura, pero entre todos había uno Memorias del Che Guevara. Tras muchos ruegos y explicaciones, me los devolvieron.

Esta situación obligó a convertirse en impresores y libreros a los izquierdistas dominicanos, extrañamente en las librerías permitían la venta de esos libros de Marx, Engels, Lenin y Mao-Tse-Tung, aunque en las casas los decomisaban, estas organizaciones luego de crear una infraestructura para imprimir las obras que le interesaba reimprimir, muchas se convirtieron en una industria de piratear obras como Cien Años de Soledad de Gabriel García Márquez, «Trujillo, la Muerte del Dictador» de Bernard Diederich, La trágica aventura del poder personal de Robert D. Crassweller, que han sido tal vez las obras más pirateadas en nuestro país.

Hoy piratear libros no es negocio, tal vez esa sea la causa de la desaparición de muchas librerías.

Capital Mundial del Libro 2007

Los libreros se quejan de que hace más de cinco años se ha hablado de promulgar una ley, que ya existe en países como Colombia, México, Chile, Costa Rica y Argentina, para citar algunos casos de incentivos al libro y la lectura. Por ejemplo, el 17 de junio de 2005, en París, la UNESCO eligió a Bogotá como la Capital Mundial del Libro para el año 2007 en Colombia se editan 77 mil ejemplares de bibliografía breve que llegan a hospitales, parques, escuelas, bibliotecas y hasta al sistema de transporte Transmilenio.

Bogotá será la primera ciudad latinoamericana en recibir de parte de la Unesco el título de Capital Mundial del Libro 2007. La capital colombiana venció a Ámsterdam, Coimbra, Dublín, Rosario (Argentina) y Viena.

Pero autores, editores y libreros no pierden la esperanza de contar con una ley que los respalde e incentive el libro. El licenciado Tony Raful dio un primer paso, sometió a través del senador por la provincia Espaillat Andrés Bautista un proyecto que aseguran los libreros no fue consensuado y perimió la Ley de Mecenazgo. De nuevo el actual gobierno estuvo trabajando en un proyecto de ley que fue sometido por el presidente Fernández el 4 de diciembre del 2007, este fue discutido hasta la saciedad por los sectores involucrados y contó con la asesoría del Consorcio de Bibliotecas de Investigación Europeas (CERL), durmió el sueño eterno en la secretaría de Estado de Cultura, pero al fin fue introducido al Congreso Nacional a través del Senado.

Librerías Existentes: 

Cuesta Centro del Libro

La Trinitaria

(Libros de autores nacionales) 

(Virtudes Uribe)

La Trinitaria

(Libros de autores extranjeros) 

(Virtudes Uribe)

Librería La Filantrópica

(Daniel Liberato)

Librería Paulina

(libros católicos)

Las Librerías Desaparecidas:

Librería  Mateca

(Luisa Rodríguez y Santiago Povedano)

Instituto del Libro 

(Escofett Hermanos)

Librería Herrera

(Francisco Herrera Cabral)

Librería Central del Libro

(Ramón Grullón)

Librería Blasco

Librería Biblos 

(Luis García Dubus)

Librería Fondo Editorial

(Miguel Cocco)

Librería Bolívar

(Miguel Cocco)

Librería Nacional

 (Franklyn Franco)

Librería Econolibros

 (Franklyn Franco)

Librería Dominicana

 (Iglesia Evangélica)

Librería Casa Cuello

(Graciliano Cuello)

Librería Editorial Duarte

(Antonio Cuello)

Librería Gigante

(Miguel Cocco)

Librería Profesional

Librería José Martí

(Félix Jiménez)

Librería Lope de Vega

Librería Casa del Escolar

Librería Hispaniola

(Julio Postigo)

Librería Libromed

Librería Padilla

Librería Colegial Quisqueyana

Librería Atenea

Librería Alejandrina

Librería Letra Grafica

Librería Macalé

(Alejo Fabián Tello Alvarado)

Librería Cosmos

(Miguel Cocco)

Librería Tony

Librería Rinconcito de los Libros

(Hilda de Pina)

Librería Hostos

(Héctor Western González)

Librería Amengual

Librería América (en liquidación) 

(Pedro Bisonó)

Librería Avante

Librería San Pablo II

(libros católicos)

Librería Thesaurus

Librería Hnos. Solano

Librería Nuevos Horizontes

Librería Pichardo

Librería Luna

Librería Medina

Librería Alquimia

(Elizabeth Aranyos)