Periódico Digital de República Dominicana

¡En sus marcas, listos… Donald Trump!

Proclamacion de Donald Trump
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«Make America Great Again»

Por: Fernando Almánzar

De la misma manera que el martes, 8 de noviembre, en las urnas nunca se produjo el esperado «tsunami rojo» que prometió darle un aplastante control en el Senado y la Cámara de Representantes al Partido Republicano, el reciente anuncio del expresidente Donald Trump para oficializar su candidatura para la Casa Blanca en noviembre de 2024, tampoco recibió el respaldo qué él esperaba.
Si bien la postulación del exmandatario de 76 años fue aplaudida por gran parte de la base conservadora del país, que espera ansiosamente poder sacar a Joe Biden de la presidencia y reponer la agenda trumpista de «Make America Great Again», a nivel partido son más los líderes republicanos que se oponen a una nueva candidatura de Trump que los que hasta el momento se han pronunciado para respaldarlo.
Y es que Trump decidió tomar gabela y anunciar su postulación presidencial muchísimo antes que cualquier otro aspirante republicano, y a pesar de que sus allegados y consejeros políticos le dijeran que no lo hiciera. Su anuncio lo hizo exactamente una semana después de que la mayoría de los candidatos republicanos que él respaldo sufrieron una angustiosa derrota en los comicios intermedios.
Para los republicanos, el resultado electoral del 8 de noviembre fue desastroso… Primero fallaron en obtener el control en el Senado, que ahora queda en manos de los demócratas; y segundo, la mayoría que obtuvieron en la Cámara de Representantes en este momento es de apenas un escaño, cuando inicialmente pronosticaron que se quedarían con entre 25 y 50 asientos de ventaja en el Congreso.
El pasado martes, 15 de noviembre, Trump convocó a cientos de simpatizantes a su exclusiva mansión de Florida en Mar-a-Lago, para decir lo que todos esperábamos escuchar: «Para hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande y glorioso, esta noche anuncio mi candidatura a la presidencia de Estados Unidos».
La realidad es que Trump es Trump, y en el pasado, su estilo impredecible e incendiario ha sabido desafiar todos los pronósticos, logrando siempre obtener gran cobertura mediática para robarle protagonismo a todos sus rivales políticos.
Fue precisamente lo que hizo en 2016 cuando, a pesar de tener pocas posibilidades para ganar, primero venció a una veintena de contendores republicanos que compitieron contra él para la nominación del Partido Republicano, y luego en noviembre de ese año, derrotó por un estrecho margen a la demócrata Hillary Clinton.
Llegar a la Casa Blanca, para Trump fue un logro improbable que mostró las fortalezas innegables que tiene como candidato, y que demostró su gran conocimiento por los temas que le preocupan a la base conservadora republicana.
Pero ¿en qué se diferencia el Trump de 2016 al Trump de 2024?, y ¿por qué es menos probable que esta vez consiga la nominación presidencial del Partido Republicano? Lo primero es que hace seis años, Trump era una pizzara en blanco, sin experiencia política ni antecedentes como titular en un cargo del gobierno. En 2016, los votantes proyectaron sus esperanzas y deseos sobre él.
Ese no es el caso ahora. Si bien el exmandatario tuvo algunos logros políticos notables durante sus cuatro años en la presidencia, incluyendo los recortes de impuestos y la reforma de la justicia penal, también tuvo algunos fracasos destacados.
Trump, por ejemplo, fue incapaz de derogar el plan de salud conocido como Obamacare, y fracasó en cumplir sus reiteradas promesas de inversión en infraestructura que nunca se concretaron. Su administración también es responsabilizada por el mal manejo de la pandemia del Coronavirus, promoviendo desinformación y rechazando públicamente el uso de mascarillas y el distanciamiento social.
El expresidente Trump está también cubierto por la sombra del asalto al Capitolio el 6 de enero de 2021, cuando intentó frenar el conteo de votos del Colegio Electoral e incitó a una turba de miles de simpatizantes para entrar por la fuerza a la sede del Congreso.
A estos desafíos se le suma el pantano legal por el que atraviesa Trump. El expresidente enfrenta numerosas demandas e investigaciones federales que eventualmente podrían obligarlo a pagar millones de dólares en multas y, en algunos casos, hasta cumplir sentencias de cárcel. De hecho, hay quienes dicen que la razón por lo cual adelantó su anuncio para la presidencia de Estados Unidos fue precisamente para tratar de escusarse ante los múltiples frentes judiciales que tiene por delante.
La otra cosa es que ahora el expresidente Trump encara una serie de candidatos republicanos dispuestos a desafiarle. Por un lado, está el exvicepresidente Mike Pence, quien ha dicho que durante las fiestas de Navidad le consultará a su familia si deberá aspirar o no a la presidencia.
También está el popularísimo gobernador de Florida, Ron DeSantis, quien el 8 de noviembre ganó su reelección con el 59% de los votos, y su homólogo de Texas, el gobernador Gregg Abbott. La lista de rivales de Trump, que hoy no tienen miedo, es larguísima.
Lo que sí está claro es que, por el momento, hay Trump para rato… Entre ahora y el verano de 2024, cuando el Partido Republicano finalmente anuncie quién será su candidato, el exmandatario continuará ofreciendo discursos y motivando a muchos estadounidenses que salgan a votar por él, con la esperanza de que «hará que Estados Unidos sea grande de nuevo».
Lo importante es «tomar con pinzas» todo lo que dice. Por ejemplo, en su último discurso para anunciar candidatura, sus palabras estuvieron cargadas de mentiras y exageraciones. Trump pronunció por lo menos 20 afirmaciones falsas y engañosas que van, desde desmentir el peligro del calentamiento global y el aumento del nivel del mar, hasta su rol en el retiro de tropas de Afganistán, los aranceles impuestos a China, y el almacenamiento de crudo en las reservas estratégicas de petróleo.
Si bien en los últimos meses la inflación ha causado un aumento en el precio de la gasolina y los alimentos de primera necesidad en Estados Unidos, el alza no ha sido tan exagerada como la que compartió Trump, según él de 200%.
La «cereza del pastel», sin embargo, la obtuvo el comentario que hizo Trump sobre la seguridad fronteriza. Trump dijo que «construyó y completó» el muro fronterizo que separa a Estados Unidos de México, sin dudas uno de los pilares de su campaña de 2016 y que continúa siendo un tema atractivo para sus simpatizantes.
Ahora bien, la realidad es otra… Trump construyó un total de 458 millas de muro fronterizo. El problema es que la frontera entre México y Estados Unidos mide una distancia de 1,951 millas de largo. Eso significa que, para «completar» el muro fronterizo como dijo, Trump se quedó corto unas 1,493 millas.
En conclusión… uno de los mejores regalos que nos da la democracia es precisamente de simpatizar -y votar- por nuestro candidato y partido favorito. Lo único que espero es que Trump «no se quede corto» con todos los fanáticos que, a pesar de sus fallas, lo siguen, lo defienden y lo idolatran. Mientras tanto, yo soy Fernando Almánzar y así veo las cosas…

Fernando Almánzar es ganador de tres Premios Emmy a la excelencia en la producción de televisión, y actualmente trabaja en Miami como productor y editor de asignaciones de CNN en Español.