Periódico Digital de República Dominicana

¿De qué vale el respaldo del Senado de Estados Unidos a República Dominicana?

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Al leer detenidamente todo lo que dice la medida aprobada, en conclusión, lo que hace es enumerar una serie de problemas y compartir recomendaciones para que el Poder Ejecutivo estadounidense 

Por: Fernando Almánzar

En momentos cuando el Congreso de Estados Unidos está más dividido que nunca entre demócratas y republicanos, el Senado aprobó -el pasado 7 de diciembre- una resolución bipartidista que reafirma la importancia de la relación entre los gobiernos de Estados Unidos y República Dominicana.

El documento de siete páginas reconoce los lazos diplomáticos, económicos y culturales que, por años unen a las dos naciones y que, a partir de ahora busca promover la prosperidad mutua y los intereses de seguridad que tienen en común.

Lo curioso es que, si bien no es hasta ahora que esta noticia causa revuelo en los medios quisqueyanos, la medida no es nada nueva y, en términos reales, es una especie de gesto simbólico que probablemente en la práctica no tendrá ningún impacto tangible.

La razón: Al leer detenidamente todo lo que dice la medida aprobada, en conclusión, lo que hace es enumerar una serie de problemas y compartir recomendaciones para que el Poder Ejecutivo estadounidense (entiéndase la administración de Joe Biden) actúe para resolverlos. 

Es vital recordar que es la Casa Blanca, y no el Senado, la que establece la política exterior de Estados Unidos. Por eso, para hacer cumplir las recomendaciones incluidas en este proyecto bipartidista del Senado, es necesario contar el respaldo pleno de Biden o del presidente que asumirá las riendas del país tras las elecciones de noviembre de 2024.

Contrario a lo que algunos de los periódicos en República Dominicana hoy reportan, de que con este proyecto el Senado estadounidense respalda abiertamente su política migratoria hacia Haití, esta medida es quizás tan inútil como la designación de un doctorado Honoris Causa. Todo luce muy lindo en papel, e indudablemente, es un honor recibirlo, pero en términos prácticos, no sirve de nada.

La Resolución del Senado en detalle

La resolución en cuestión se originó hace un año -en diciembre de 2021- en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, que preside el senador Bob Menéndez (demócrata de Nueva Jersey), y que contó con el coauspicio de otros tres legisladores de la Cámara Alta: el senador Ben Cardin (demócrata de Maryland), el senador Marco Rubio (republicano de Florida) y senador Bill Cassidy (republicano de Luisiana).

La semana pasada, al dar a conocer la aprobación de la medida, Menéndez publicó un comunicado diciendo: «Honramos una asociación duradera entre Estados Unidos y República Dominicana, arraigada en valores e intereses compartidos, y reafirmamos el deseo del Congreso de una cooperación más fuerte entre nuestros dos países en temas de democracia, derechos humanos derechos, seguridad y prosperidad económica, entre otros».

Hay que reconocer que la resolución en sí tiene dos aspectos positivos… El primero es que logró que senadores republicanos y demócratas se pusieran de acuerdo en un mismo tema, y eso no ocurre con mucha frecuencia en Washington.

Lo segundo, y quizás más importante, es que evidenció ante el Congreso de Estados Unidos el problema que enfrenta República Dominicana por la crisis haitiana, e incluyó recomendaciones para mitigarlo.

De nuevo, la palabra clave aquí es que son «recomendaciones». Está más que claro que del dicho al hecho es largo el trecho. Y, siendo realistas, lograr que la Casa Blanca actúe para solucionar la crisis -e invasión- haitiana que enfrenta República Dominicana es un fenómeno poco probable.

Pedir ayuda en medio de una crisis

Haitianos repatriados

Para ponerlo en contexto, solamente en El Paso, Texas (que hace frontera con Ciudad Juárez en México), se estima que alrededor de 1,500 migrantes cruzan al lado estadounidense todos los días, muchos de ellos de origen haitiano.

Lo peor: ¡La administración Biden no actúa! Ni siquiera mueve dedo meñique… La Casa Blanca habla de contratar a más agentes fronterizos, de abrir nuevos centros para albergar a los migrantes que llegan, y de certificar a más jueces para agilizar los casos de asilo en los ya sobrecargados tribunales de inmigración. Pero cada día que pasa, el problema se agrava y la frontera sur con México está al punto del colapso.

Tomando estos factores en cuenta, ¿qué le hace pensar al pueblo dominicano que la administración Biden actuará para resolver la crisis haitiana en suelo quisqueyano?

Es verdad que la resolución aprobada por el Senado resaltó la necesidad de apoyar a República Dominicana con relación a la situación con Haití, la lucha contra el narcotráfico, el lavado de dinero, la corrupción y el manejo de la salud. Pero eso es solamente lo que dice un papel…

El documento recomendó ayudar en la recuperación económica de República Dominicana, y a buscar financiamiento internacional para los empresarios quisqueyanos. También destacó la labor del presidente Luis Abinader Corona por adoptar medidas significativas para que el Gobierno que encabeza sea más responsable y eficaz para enfrentar la corrupción y la impunidad.

Recomendaciones para Haití

Entre los aspectos favorables expuestos en la resolución bipartidista del Senado, es que reconoce públicamente la crisis humanitaria que vive Haití, y cómo desde el asesinato del presidente Jovenel Moïse en julio de 2021, la nación más pobre del hemisferio se ha deteriorado ante un brote desenfrenado de crimen y el control de violentas pandillas.

La situación «ha profundizado el sufrimiento del pueblo haitiano y aumentado los riesgos para República Dominicana, ahora amenazada por grupos criminales organizados a lo largo de sus fronteras», resalta la resolución aprobada. 

Agrega además que la actual crisis haitiana está poniendo a prueba «la capacidad económica del Gobierno de República Dominicana para abordar las necesidades humanitarias de los migrantes haitianos», por lo que es necesario aumentar la cooperación para promover la estabilidad en Haití.

El documento concluye con una petición muy poderosa; pidiéndole al Departamento de Estado y a la Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos, a seguir apoyando los esfuerzos del Gobierno de República Dominicana para responder a las necesidades humanitarias de los migrantes haitianos en su territorio.

Ahora bien, y como manifesté al principio, todo esto luce muy lindo en papel, y es un honor que la Cámara Alta de Estados Unidos -y en especial los senadores Menéndez, Cardin, Rubio y Cassidy- se hayan tomado el tiempo para preocuparse por República Dominicana. Pero insisto, hay que ser realistas. Esta resolución del Senado no resolverá la crisis haitiana, aunque espero estar equivocado. Mientras tanto, yo soy Fernando Almánzar y así veo las cosas.

Fernando Almánzar es ganador de tres Premios Emmy a la excelencia en la producción de televisión, y actualmente trabaja en Miami como productor y editor de asignaciones de CNN en Español.