Periódico Digital de República Dominicana

El gran Thimo Pimentel relata peripecias como fotógrafo durante la guerra de abril de 1965

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El doctor Thimo Pimentel, reconocido multifacético, narra anécdotas con el presidente Joaquín Balaguer, toda una vida llena de satisfacciones y vivencias

Por: Onorio Montás

El destacado fotógrafo profesional, Manuel Felipe Pimentel (Thimo Pimentel) narró en una tertulia radial su experiencia durante realizó trabajos fotográficos en los entornos del pasado presidente Joaquín Balaguer, ya fallecido.

Thimo, es artista plástico, médico, fotógrafo de la revolución de abril, durante muchos años fotógrafo deportivo con una sección fija en la revista ahora ¨Mi Nikon y yo en el play¨, investigador científico y un hombre ligado a los medios de comunicación en larga data.

Contó que había recibido instrucciones de Time-Life, de que necesitaba fotos de la Zona Industrial de Herrera que recién iniciaba. con un amigo consiguió que le dieran “un pase” al Palacio Nacional, y con eso tenía resuelto el encargo de las fotos del presidenteJoaquín Balaguer aprovechando que iba a pronunciar un discurso, el andaba con dos cámaras Nikon, una de ellas con motor, que tiraba 4 fotos por segundo. Lo último en modernidad en ese momento para una cámara análoga.

Como era réflex tenía un espejo en el prisma que tenía un sonido muy característico característico como los motores Harley-Davidson cada vez que obturaba una foto sonaba de forma “impresionante”. “Estoy tomando fotos, pero veo que en momentos, Balaguer se distraía, sin saber que era como consecuencia de que estaba escuchando el aparataje de la cámara”.

Cuando acaba el discurso para la televisión y radio desde el Palacio Nacional, Balaguer acostumbraba a recibir una multitud de personas que pasaban a darle el saludo de manos. “Y yo estaba ahí haciendo la fila. Cuando llego mi turno, me dice: ¿para quién usted trabaja?.

Le digo, “mire, yo trabajo para Times-Life muy orondo¨. “Y, me dice, pero esa cámara suya hace mucha bulla”. Le respondo- lamentablemente señor presidente esta es una cámara muy ruidosa, porque tiene un espejo y toma varias fotos por segundo, excúseme- Me dijo: “no, no, no eso no me molesta tanto, lo que me molesta es que usted ha tirado muchas fotos”.

-Le dijo, si, porque usted sabe en las redacciones de los periódicos norteamericanos, eligen una de esas fotos.
-Me dice: “si, van a elegir una mala mía, cuando tenga un gesto o algo desagradable…”.
“Yo no sabía dónde meterme, porque me está hablando de algo, que ya sabe.
Y le digo, en realidad señor presidente, yo solo estoy haciendo mi trabajo.
-me dice: si,sii, continúe haciendo su trabajo, pero vaya a ver si usted se consigue una cámara menos bullosa”.

Son momentos que uno nunca olvida del ejercicio profesional. En ese momento yo trabajaba en esa revista internacional, pero también en la Revista ¡Ahora! que fue prácticamente el nido donde me inicié. Gracias a Rafael Molina Morillo, porque llevé un reportaje de Alto Bandera, le gustó mucho y me dijo “mira, tu estás prácticamente haciendo algo que aquí no se hace, que es el foto reportaje, y yo espero que tú te mantenga haciendo cosas, y así lo hice, relató. Thimo fue entrevistado por Onorio Montás en su programa “Dejando Huellas

Empecé a hacer fotos y a ilustrar con textos literarios, y eso me llevó a la famosa sección ¨Mi Nikon y Yo en el Play” por «Thipim«, que me aceptaron en la revista ¡Ahora!. 
GUERRA DE ABRIL

Thimo Pimentel se había graduado de médico en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), un mes antes de haber comenzado la revuelta de abril de 1965.

Su padre doctor Manuel Felipe Pimentel Imbert al que definió como un gran profesor y su gran amigo, amable, afable, fácil, y de un buen sentido del humor, un excelente investigador que le inspiró hacia la investigación, le animó hacia la fotografía y que empezó desde los 12 años.
En medio del conflicto armado salía con una cámara a las calles, su padre médico, trabajaba en la Clínica Internacional, preocupado por no saber si regresaba herido o tal vez muerto.

Dijo que su participación en los escenarios de la guerra de abril fue coyuntural y fue una situación que no buscó. “Mi tío, Antonio Imbert Barreras, fue jefe del Gobierno de Reconstrucción Nacional, y de otro lado todos mis compañeros, mis amigos de la UASD, de Fragua, del BRUC, estaban en la Zona Constitucionalista, o sea que fue una disyuntiva.

Los primeros días de la revolución, andaba con armas en el carro; después decidí dejar esas armas y utilizar sólo las cámaras.

Por otro lado estudió inglés en una academia militarnnorteamericana, consiguió una serie de acreditaciones como la del Time-Life y eso le permitía también moverse en el lado de los norteamericanos que habían ocupado la capital dominicana y dominaban ampliaszonas en medio del conflicto.

“Es decir, que pude cubrir los tres bandos sin problemas, cuando fotógrafos, para mi los mejores, Juan Terrero Pérez y Milvio Pérez que estaban en la zona constitucionalista, ellos no podían salir. Yo estaba afuera, entraba salía y hacía fotos de todos lados,.

Narró que para los fotógrafos, fue un trabajo difícil durante la revolución para adquirir materiales como los rollos celuloide y químicos porque las tiendas habían cerrado y estaban impedidas en la zona de conflicto.

Expuso que otro médico que se habían graduado juntos, y también le gustaba la fotografía, un mes antes de que estallara la guerra, habían comprado en el exterior materiales para fotografía, un infrarrojo, porque habían planeado pasar juntos caminando el país tres meses haciendo fotos, antes de marcharse a realizar algún posgrado, y por eso a él se le facilitó un poco el trabajo su trabajo durante la contienda bélica porque no aparecía ningún tipo de material fotográfico en el mercado.

En septiembre, cuando ya se redactaba el acta de reconciliación tras la guerra, decidió irse a Barcelona, España, a hacer un posgrado en dermatología al igual que su padre y que fue el mejor regalo que le pudo dar en vida a su padre al tomar esa decisión.

EL ARTISTA PLÁSTICO

Thimo Pimentel, después formó parte del grupo “PROYECTA” en el que participaba Papo Peña Defilló, Ada Balcacer, Leopoldo Pérez (Lepe), Domingo Liz, Gaspar Mario Cruz, Félix Gontier y Ramón Oviedo, el incluyó trabajos para exposiciones con obras en cerámica y grabados.

Proyecta para Pimentel, fue un excelente escuela por los maestros que lo formaban, el y Félix Gontier eran los más jóvenes, en ese grupo fue donde se formó y disciplinó.

En los últimos 5 años se ha dedicado a los murales cerámica, a escribir, y fundamentalmente a la investigación científica.