Periódico Digital de República Dominicana

La historia del teatro nuestro en voz del distinguido actor Augusto Feria

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Por: Abel Reyes

Augusto Feria

El prestigioso actor dominicano Augusto Feria, en entrevista a Onorio Montás para su programa «Revista Dominical Dejando Huellas» que se transmite por QuisqueyaFM conversó sobre los anales del teatro en la República Dominicana, en una minuciosa historiografía del arte de las tablas en la isla, y aludió improntas y nombres fundamentales para el archivo cultural de la nación, a la vez que instó a la aprobación de una Ley de Teatro que garantice su desarrollo.

Una de las anécdotas pioneras sobre el paso de esta manifestación a principios del siglo pasado que rememora Don Augusto Feria, es la referente al llamado popularmente “palco de los ciegos”.

“Por aquella fecha existía el teatro La Republicana, que está en la calle de Las Damas, donde se ubica hoy el Panteón de la Patria, y ese teatro tenía una acústica increíble. Entonces aquellos que no tenían dinero para la entrada traían sus bancos y se sentaban al frente. A esas personas les decían que estaban en el palco de los ciegos, porque podían escuchar la obra, pero no la podían ver”, explicó Feria.

Para dar continuidad a la historiografía teatral dominicana, el entrevistado comenta que, aunque el teatro hecho por dominicanos era muy pobre entonces, gracias a La Dramática se montan tres obras de las que se tienen noticias: “La viuda de Padilla”, “Un día del año 1823 en Cádiz” y “Roma Libre”. Luego -apuntó- continuaron viniendo compañías, e incluso estuvo trabajando un tenor español, en lo que fuera el teatro Capitolio. 

Así, Feria señaló que el arte de las tablas cobraría mayor relevancia a partir de la década del 30, con la llegada de varios intelectuales españoles, entre ellos Vicente Llorens, quien creó el teatro Universitario en 1940 y a quién se le da el crédito por las dos funciones de la obra “La Dama Boba”, y cuatro años más tarde “La Viuda de Padilla”.

Siguiendo la línea teatral del tiempo, Feria enfatizó en la presencia de Emilio Aparicio, quien, luego de sus avatares por la isla, logró preponderancia a través de la producción de radionovelas, y consolida su fama social al dirigir la obra “La Falsa Amistad”, de la mano de María Martínez de Trujillo. “Era una cosa social aquello: las actrices eran las sobrinas de Trujillo y la hija del embajador argentino, y un rellenito con algún actor que recitaba. Es una obra malísima, un bodrio”, señaló Feria.

No obstante, el entrevistado resaltó la figura de Aparicio, como un perfeccionista de todo lo que hacía, en especial su trabajo con la radionovela, a la cual le confirió otras dimensiones en cuanto a calidad. Además, recordó Feria, fue gracias a la petición de Aparicio, ante la primera dama de la república, María Martínez de Trujillo, que se creó el Teatro Escuela de Arte Nacional en 1946 a pedimento de Emilio Aparicio. 

Asimismo, el virtuoso actor revisitó otros pasajes y nombres relevantes para el teatro y la radio dominicanas, entre ellos Petán Trujillo, hermano del dictador y precursor de la televisión en República Dominicana.

“En su búsqueda por la excelencia en el mundo de la radio, Petán contrató al famoso productor cubano Félix B. Caignet que escribió “El derecho de nacer”, y que también escribió la canción política “El ratoncito Miguel”, en contra del dictador Gerardo Machado, y su función era la realización de radionovelas. 

La canción que cantaban muchos presos en las ergástulas de la dictadura de Trujillo y pocos sabían porque la cantaban.

… La cosa está.
Que horripila y mete miedo de verdad
Y usted verá
Cómo de hambre un ratón se morirá
No hay queso ya
Y mucho menos una lasca de jamón
Vamos a ver
Quién va a arrancarle a Misifú el corazón…

Luego, este productor, muy demandado, se retira y eventualmente lo sustituye Aparicio. De aquella época, se hizo muy famosa la obra radial “Drácula”, con la interpretación del propio Emilio Aparicio como el vampiro”, rememoró Feria.

Al ser inquirido sobre la salud del teatro dominicano actual, Feria sostuvo que es vital el desarrollo del teatro por el bien de la cultura nacional. “El teatro es muy completo, porque usa la actuación, los vestuarios, la pintura, el texto, la poesía, La danza y la música, engloba todo el arte”, acotó.

Por último, el actor alabó como ejemplo del buen ejercicio del arte de las tablas, la obra “Isla de Sangre”, dirigida por Fausto Rojas y con la maravillosa actuación de Nileny Dippton, y aprovechó el espacio para instar a la aprobación de una Ley de Teatro y el desarrollo de la existente Ley de Mecenazgo para incentivar el desarrollo de esta manifestación artística.