Periódico Digital de República Dominicana

Analista disecciona conflictos bélicos en Rusia-Ucrania y Palestina-Israel

0 89

Por: Abel Reyes

doctor Enrique Soldevilla Enríquez

El doctor Enrique Soldevilla Enríquez, realizó un análisis sucinto sobre las causas de las guerras entre Ucrania y Rusia, e Israel y Palestina.

Sobre el conflicto entre ucranianos y rusos, el filósofo y filólogo Soldevilla Enríquez en una entrevista ofrecida a Onorio Montás para su programa «Revista Dominical Dejando Huellas» que se transmite por QuisqueyaFM

explicó, asistido por el método histórico, que fue en territorio de Ucrania, cuyo primer asentamiento fue denominado desde el siglo IX Rus de Kiev, donde tuvo su origen un Estado eslavo de religión ortodoxa que, por razones de transculturación entre sus pobladores, propició el proceso constitutivo de lo que más tarde se convertiría en el imperio zarista ruso. 

Así, el experimentado filólogo aseguró que los rasgos culturales en cuanto a religión originaria de base bizantina-ortodoxa y comunidad lingüística eslava organizadas a partir del alfabeto griego, fueron compartidas desde antaño por los ciudadanos de ambos territorios (que en el siglo XX llegaron a formar parte de la URSS) y estos factores —dijo— influyen de un modo u otro en cierta cohesión social que da pie a un sentimiento de pertenencia nacional.

Para entender la génesis del conflicto en la actualidad, se refirió a la etapa de la historia conocida como Guerra Fría, cuando, luego de concluida la segunda conflagración mundial, quedaron imperantes dos bloques militares fundamentales: la OTAN y el Pacto de Varsovia, que definían la bipolaridad entre el mundo capitalista y el socialista. 

El Pacto de Varsovia, luego del derrumbe de la Unión Soviética, se diluyó, mientras que el primero fue ganando organización en una suerte de cerco estratégico a Rusia, donde el territorio ucraniano constituía un espacio geopolítico de interés para ese objetivo.

“También se produjo el ascenso de Zelenski como presidente, que resultaba más instrumental a la política que se estaba creando contra Rusia. 

Soldevilla se preguntó: ¿cuál sería la reacción de Inglaterra, de los Estados Unidos o de cualquier otro país del mundo, al ver que le ponen una cortina coheteril en su frontera?.

Entonces, el detonante de la guerra por parte de Rusia fue el mismo que han utilizado históricamente como política los propios norteamericanos: proteger las vidas de sus ciudadanos”, apuntó Soldevilla.

El analista subrayó también que esta guerra, desde el punto de vista mediático, ha pasado a un segundo plano, ya que actualmente acapara más titulares el conflicto palestino-israelí, así como otras tensiones en el Mar de China.

Soldevilla explicó que en el caso de la guerra entre Israel y Palestina, la comunidad internacional tiene mucha responsabilidad en un legado histórico pendiente de solución, ya que en el año 1948, cuando se constituyó oficialmente el Estado de Israel, lo justo y ético en términos políticos hubiese sido que se constituyera también el Estado Palestino; eso—dijo— hubiera evitado muchos enfrentamientos entre ambas naciones. “Yo creo que actualmente, tras la masacre que está cometiendo Israel contra Palestina, sus acciones militares en Gaza son consideradas como crímenes de lesa humanidad, y resulta imperativo que la comunidad internacional rectifique ese error histórico y constituya de una vez y por todas el Estado de Palestina”, concluyó.

“Lo que está ocurriendo en estos momentos, como destacan algunos pensadores, es que el viejo orden mundial no acaba de morir y el nuevo no acaba de nacer, y ese impasse suscita todo tipo de presiones y resistencias. Lo cierto es que las relaciones internacionales no pueden seguir siendo unipolares; está emergiendo un mundo multipolar donde la cooperación es más importante que la competencia”, señaló. 

Soldevilla Enríquez expuso también, respecto a otros conflictos y tensiones, por ejemplo, en África, que está sucediendo un despertar de muchos pueblos que se cansaron de ser explotados por sus otrora metrópolis, y no quieren más ser simples exportadores de materia prima bruta, ya que se saben dueños de las riquezas de sus territorios.

El analista reflexionó sobre la necesidad de pujar por una voluntad política consensuada, capaz de convertir el siglo XXI en un trayecto histórico de paz y de desarrollo que precisa la humanidad, que recibiría entonces los beneficios de la cooperación entre los pueblos y gobiernos, con el multilateralismo como divisa para la solución a problemas comunes.